El Duende de Navidad y las medias pérdidas, parte 1 de 2.

Parte uno

¿Alguna vez un elfo visitó tu hogar en Navidad? Si así lo fue, esta aventura que vivió un pequeño niño llamado Eddy, debería de ser muy parecida a la tuya…

Un niño muy educado llamado Eddy, vivía una vida muy tranquila en una linda casa azul con su mamá y hermanita. Desde que cumplió 6 años, Eddy estaba muy orgulloso de sí mismo porque se podía vestir solo sin ayuda de su mamá para ir a la escuela.

Cada noche antes de acostarse, seleccionaba la ropa que quería usar al día siguiente. Colocaba cuidadosamente su ropa interior, medias, suéteres y pantalones sobre un banco cerca de su vestidor. Al hacer esto, Eddy se podía vestir rápidamente en la mañana y tomarse su tiempo para desayunar mientras leía un libro. ¡Este era el sistema perfecto para un chico limpio y ordenado!
En una fría mañana de diciembre, el sistema de Eddy colapsó. El chico había puesto su ropa en el mismo orden usual: ropa interior, suéter y pantalón, pero cuando llegó el momento de ponerse sus medias, ¡Eddy sorprendentemente encontró solamente una media en el banco!

Primero pensó que se le había caído al piso. Buscó debajo del banco, la cama y también dentro de los cajones de su ropero. Pero no pudo encontrar la media que faltaba. Eddy fue a ver a su madre, quien le sugirió revisar en el canasto de la ropa para lavar, lo cual hizo pero no tuvo suerte. Eddy ya disgustado, tuvo que apurarse a elegir otro par de medias para ir a la escuela.
Esa misma tarde, mientras elegía la ropa antes de irse a la cama, Eddy se aseguró de poner dos medias junto con su ropa en el banco. Pero cuando se vistió en la mañana siguiente, ¡vio que otra vez faltaba una media! Al ver lo angustiado que estaba su hijo, la mamá de Eddy lo ayudó a buscar la media que le faltaba. No tuvieron suerte.

Como se les estaba acabando el tiempo y se tenía que ir a la escuela, Eddy tuvo que apurarse a elegir otro par de medias.
¡Esto le molestaba mucho porque el color de sus medias no combinaba con su pantalón como él quería!

El mismo problema se repitió por dos días. Eddy siempre se aseguraba de poner dos medias en el banco antes de irse a dormir, pero en la mañana solo había una. La mamá de Eddy se puso impaciente y lo retó, diciéndole que debía prestar más atención. De la manera que las cosas se han dado, ¡ya estaba a punto de ir a la escuela sin medias combinadas!

Solo la idea de esto, lo ponía muy nervioso. ¡Él estaba muy orgulloso de su estilo tan elegante!

¿Quién le estaba robando sus medias tan insistentemente? En un principio, sospechó de su hermana, pero rápidamente se dio cuenta que ella no podía ser la culpable: Era todavía demasiado pequeña para bajarse de su cama sola, de ninguna forma se podría despertar a mitad de la noche para esconder su ropa.

Eddy tampoco pensó que su madre le haría este tipo de bromas. Ella siempre estaba apurada en las mañanas. ¡Él sabía que ella no gastaría su preciado tiempo cazando medias por toda la casa! Por ende, Eddy llegó a la conclusión que podía haber solo un culpable: un elfo de Navidad.

El niño ya había escuchado a varios amigos hablar sobre elfos que habían agarrado con la ayuda de sus padres. Se rumoreaba que estos misteriosos seres permanecían tranquilos durante el día para observar el comportamiento de los niños. Algunos elfos se aprovechaban de la noche para jugar toda clase de juegos en las casas que visitaban. Aunque Eddy no haya visto ningún elfo en la casa, ¡quizás uno se las ingeniaba para entrar y molestarlo robándole sus medias!
“¡Voy a construir una trampa para elfos!” decidió Eddy para poder resolver su problema. Escogió una caja mediana y le dibujó símbolos de Navidad: un hermoso árbol lleno de luces y guirnaldas, adornos de todos colores, regalos de todos los tamaños y formas y lindos copos de nieve.

Al final de la trampa, Eddy colocó algunos bastones de caramelo. También agregó una galleta de chocolate por si Santa decidía visitarlos antes de Noche Buena.

Puso la caja al pie de su cama y a pesar de su emoción, se pudo dormir rápidamente.

¿Atrapará al elfo roba-medias? ¡Entérate en la segunda parte de la historia!

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